Un screen solar es una tela tejida con un factor de apertura publicado —1%, 3%, 5%, 10%— y ese porcentaje es la parte del tejido que está abierta. Al 10% la vista queda casi intacta y con ella pasa bastante calor y reflejo. Al 1% la tela se lee casi sólida, reduce el reflejo a casi nada y sigue sin ser un blackout: la luz atraviesa el hilo mismo, y un screen de cualquier apertura deja un rectángulo iluminado donde está la ventana.
La segunda decisión es el color del hilo, y trabaja en contra de sí misma a propósito. Un screen oscuro absorbe en vez de reflejar, así que se ve hacia afuera muchísimo mejor y el cuarto queda algo más caliente; uno claro rebota el calor contra el vidrio y lava la vista. Los cuartos al oeste donde además se quiere mirar afuera terminan casi siempre en oscuro y cerrado —un 3% grafito es lo que más se pide en este condado— y una ventana al norte a la que solo había que quitarle el brillo está bien al 10%.